24 de mayo de 2011

¿La escuela pretende ser una fábrica?

¿La escuela pretende ser una fábrica?, ¿pretende discriminar la diversidad para obtener un modelo estático de alumnado, y así presentarse un futuro mecanizado?


Estas son algunas cuestiones que han ido surgiendo a lo largo de la historia de la educación, pero, realmente ¿ese es el objetivo de la escuela? Esa no es mi opinión, pero podemos entenderlo mejor a partir de esta imagen.



En esta imagen se presenta a la escuela como una fábrica en la que entra un amplio abanico de alumnos, no solo por su físico, sino también por su cultura, religión, raza, intelecto..., es decir, que al 
principio de esa fábrica existe gran diversidad.


Por tanto seleccionan aquellos que poseen unas determinadas características, siendo el resto expulsados como desechos, buscándose la homogeneidad y la exclusión social.
Dentro de la escuela la disciplina que imponen es el mecanicismo, es decir, un proceso idéntico para todos, siendo más importante el contenido que el procedimiento, utilizando para todos los alumnos el mismo material didáctico, sin adaptaciones a las necesidades de los alumnos, porque a pesar de haber llevado a cabo un proceso inicial de selección, cada persona es distinta.
Si se observa, el material didáctico usado con algún  alumno no es eficaz, y es expulsado como producto de desecho, pretendiéndose obtener un prototipo de alumno, aquel que se debe adaptar a la sociedad del momento en el que se encuentre, como se muestra en la fecha final del dibujo: “ser buenos ciudadanos, la sociedad os espera”. Al igual que la relación profesor-alumno, no existe, les introducen los contenidos como si fuesen robots.

Por ello me pregunto: ¿no se debería primero enseñar a ser personas?, ¿es correcto crear jerarquías dentro de los colegios? A algunos alumnos se les premia en exceso y a otros se les castigas al igual en exceso, no creando exclusión, sino discriminación. ¿Es este el mejor método de enseñanza?

No hay comentarios:

Publicar un comentario